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La justicia de todos los días

El Señor nos ha llamado a vivir según el Evangelio, no en solitario, sino en una comunidad de hermanos. En ella encontramos el lugar privilegiado de nuestro encuentro con Dios. No sólo queremos vivir juntos, orientados hacia la misma meta y ayudándonos a alcanzarla, sino que además nos volvemos los unos hacia los otros para amarnos mutuamente, según el mandamiento del Señor.

Debemos considerarnos todos como hermanos, reverenciarnos mutuamente, manifestarnos con simplicidad nuestras necesidades, prestarnos los más humildes servicios, evitar las discusiones, las murmuraciones, el enfado, los juicios negativos; en una palabras, debemos amarnos de obra y no de palabra solamente, y eso con la ternura de una madre para con sus hijos.

"Los hermanos, seguidores de san Francisco, están obligados a llevar una vida radicalmente evangélica en espíritu de oración y devoción y en comunión fraterna; a dar testimonio de penitencia y minoridad; y, abrazando en la caridad a todos los hombres, anunciar el Evangelio al mundo entero y a predicar con las obras la reconciliación, la paz y la justicia (Constituciones generales, 1, 2).

 

 

PROPUESTAS

  • Brindar iguales oportunidades académicas y formativas a los hermanos que no han optado por el sacerdocio.
  • Prestar el máximo cuidado y asistencia directa e indirecta a los hermanos ancianos y enfermos.
  • Revisar evangélicamente la orientación económica de la fraternidad, eliminando gastos innecesarios, el lujo, el consumismo...
  • Esmerarnos en el cuidado y conservación de los bienes comunes con espíritu de corresponsabilidad.
  • Cultivar entre nosotros la ayuda mutua, prestando especial atención a los hermanos más necesitados física o moralmente.
  • Compartir fraterna y justamente las tareas comunitarias y domésticas.
  • Negarnos a recibir, comprar o poseer cosas superfluas.
  • Renunciar a toda administración personal de bienes, entregando a la fraternidad todo aquello que se gane o reciba.
  • Poner a disposición de los hermanos cuanto somos o tenemos.