
6.- Cada curso marca dos huellas en el camino de la cruz. En una se pone aquello a lo que la clase renuncia, en la otra se escribe aquello que necesitamos para recorrer el camino hacia la cruz y la pascua. Una vez escrito sobre la huella aquello que se necesita, el delegado y subdelegado sale y la pega en el panel que preside la eucaristía.
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